Incontables periodos de ruda somnolencia
Frías y amargas horas de delirante aguardo
Indómito latido lleno de incompetencia
Tenaz emoción cobijadora sin resguardo.
Recelo y congoja por un efecto de pérdida
Dar fuerza y valía viva ante gestos dudosos
Sensación de titubeo en afonía pérfida
Ciega guarda a sus más apetitos caprichosos.
Indefenso frente a sus castigos y reproches
Nublada lealtad a su testaruda razón
Con juicio mis celos lacrimosos por las noches.
En sus llantos sólo hubo una triste desazón
Y distancias plenas de silencios por derroches…
Todo valió, por su beso dado al corazón.
16 de octubre del 2009
No hay comentarios:
Publicar un comentario