Cabellos de fuego, boca de anillo.
Mujer, tu piel incandescente marco
Mi piel, cuando besaba tu ombligo.
Permite que tu amor se derrame
Y humedezca toda mi vida,
Para que de ti no pueda alejarme.
Tu cuello plateado, tus ojos de oro
Calman la gruesa tempestad
Que sacude mi alma cuando estoy solo.
Deja que tu amor se irradie al provocarte
Y empape de ternura mis ojos,
Para que yo, de nuevo, vuelva amarte.
No dejes que me envuelva solo
Y dormido esta noche nublada,
Cobíjame en lo hondo de tus ojos.
Cabellos de fuego, tu canto es sencillo
Tan suave como un arrullo
Tan delgado como un hilo.
No te pierdas esta noche, del camino
Que lleva a mi amor, para que en el albor
Despertemos como dos metales fundidos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario