martes, 16 de diciembre de 2008

Orilla Aterciopelada




A mi madre Denis Tenorio

Denis, nombre de orilla aterciopelada

Clara como una tarde sobre la arena húmeda

De cabellera mojada por radiantes auroras

Y de infinita profundidad como una noche estrellada.

¿Qué primavera anticipa tus tiernos capullos?

¿Qué voz arrodillada usurpo el silencio de tu vientre?

¿Qué claridad tras tus ojos embellece tu mirada?

¿Qué marejada se expande tras tu ausencia?

Provienes de los vendavales del sur secreto

Que forjaron la línea perpetua de tu cuerpo

Incisiva como una daga desgarradora de oscuridad.

Ave nocturna de cántico eterno y vuelo fugaz

Que ningún malestar te llene de amargura

Y no temas de que tu amor vague bajo mi sombra.

lunes, 15 de diciembre de 2008

Melodía Perfumada - Victor Luis Henrriquez Tenorio


He visto una luz que incierta mis ojos

He visto una pureza derramada

Vi aves en un cielo como manojos

Y vi una melodía perfumada.

Vi la belleza en su magnificencia

Vi un templado verano en unas manos

Vi el silencio latente en una esencia

Como un anochecer de astros lejanos.

¿Cómo poder extraviar la mirada

A tal claridad divina y alada?

Cual recia y violenta palpitación.

¿Qué nombre puede llevar lo añorado?

¿Qué distancia en su mirar delicado?

Libertina brisa en su corazón.

Labios Innombrables



Ni los ríos en Chiguirip, ni las noches en Chota,
Ni los estruendos en el cielo de Cajamarca
Esconderán la línea de agua de mar que llevas
En tu cintura, aquella delgada línea arenosa de ribera.
Aún te desconozco y la sombra de tu luz me eleva
Ni los torrentes ni tus desembocaduras me apartaran
De tus labios innombrables, ni de la claridad flameante
De huracanada soledad con que anduvieron tus ojos.
Sumergido en las palabras de amor que me diste
Bañado en los susurros que me encomendaste
Desnudo en la cama donde una noche me llamaste,
Y morir en la ráfaga del silencio y renacer en un suspiro
Yacer moribundo en tus brazos dentro de un hogar
Donde se colgaran en los muros nuestros besos.

Victor Luis Henrriquez Tenorio

Marea Vespertina - Victor Henrriquez



Hembra, crisantemo sin fondo, madero barnizado

Que tu silencio envuelva la oscuridad de mi cuerpo

Que la dicha de tu desdicha cabalgue mi ímpetu,

Y que los capullos de tus ojos lentamente se entornen

En la frontera de mis brazos, en la caída de la lluvia.

Con tu boca en mi frente, deja que corra la marea

Vespertina como un segundo soleado perseverado.

Yo quiero que el aroma de tu sollozo llegue hasta mí

Que la negrura de tu cicatriz encalle en mi piel

En mi boca, en un beso, en una caricia latente

En una mirada transparente de ensueño y melancolía.

Hermosa mujer, que el deseo indómito de tu añoranza

Libre el desliz de la sombra que llevas en tu cabello

Ámame como amas el fuego apagado de un corazón.